Marbella es uno de los destinos más buscados en el mundo por los más pudientes y ricos del planeta. Su clima especial, suave y confortable durante todo el año y accesos rápidos y cómodos desde el aeropuerto y la estación del AVE de Málaga, han hecho de Marbella y Puerto Banús el puerto de atraque de los yates más lujosos. Villa Padierna, es un singular complejo hotelero ubicado en las colinas cercanas a Marbella que se dio a conocer gracias a que la ex primera dama Michelle Obama y sus hijas pasaron unos días de vacaciones. Desde el 2013 es uno de los escasos establecimientos calificados con seis estrellas.

En pocos sitios como en el Hotel Villa Padierna se explica y entiende el eslogan que popularizara Coco Chanel “ No es la apariencia, es la esencia”. De hecho, existen tantos establecimientos hoteleros en los que una decoración brillante deja entrever la superficialidad aparente de un lugar mundano que se esconde y disfraza tras un decorado inventado. Aquí, en Villa Padierna, el lujo es natural y consustancial. El arte que cuelga de sus paredes y los bustos y esculturas que adornan los pasillos, son parte esencial de un hotel único en la Costa del Sol. Obras de arte auténticas y reales; expresan el verdadero lujo con naturalidad absoluta.

Si bien la máxima aspiración a la que un hotel puede apuntar es a ganar las cinco estrellas que le colocan en el nivel superior del lujo y confort; Seven Star and Stripes, una organización americana con base en Monatuk, NY; califica, otorga y asigna; seis y siete estrellas a los establecimientos que realmente destacan por la especial calidad de sus instalaciones y servicio. Aquellos hoteles que en un contexto de lujo, destacan por encima del resto. El Hotel Burj Al Arab en Dubai, fue el primero del mundo en recibir las siete estrellas. Hoy sólo 200 establecimientos en el mundo alcanzan esta calificación y el Hotel Villa Padierna ostenta seis desde 2013.

Rodeado por tres impresionantes campos de golf y dotado con uno de las mejores áreas termales y de salud de Andalucía, este palacio de estilo toscano, enlucido en tonos albero y pastel, suelos de mármol, espacios amplios y esculturas clásicas; infunden un charme muy especial. El palacete se encuentra al final de un camino que se recorre flanqueado por una hilera de árboles. Tras unos jardines de ensueño y una zona de piscinas se encuentra la zona de aguas y tratamientos. Además de las habitaciones del palacio, existen unas villas individuales en las que la esencia y exclusividad de Villapadierna se maximizan.

Villa Obama, por ejemplo, cuenta con 355M2 y sólo dos dormitorios suite, con baño incluido, un gran salón con chimenea y kichenete. Sus tres terrazas y la piscina privada tiene vistas al anfiteatro romano, los campos de golf y al fondo, el Mar Mediterráneo. Del mismo modo que sus tratamientos médicos y de salud son valorados como los mejores en todo el arco Mediterráneo, el spa ha sido considerado en 2017 como el mejor del mundo. Sus magníficas instalaciones y sus aguas minero medicinales que emanan directamente del manantial a la temperatura idónea para los tratamientos que aplican sus profesionales, le hacen especial.

Sus más de media docena de restaurantes dan a la gastronomía la relevancia que un establecimiento de esta clase demanda. El restaurante La Veranda con un estilo de cocina francesa y un código de etiqueta formal, ofrece un soberbio menú degustación de ocho pasos salados a 100€. Platos clásicos de alta cocina como un foie al ‘gele’ de oloroso, un carpaccio de gambas y un salmorejo muy especial, maridado con vinos de Jerez. Unas verduras acompañadas de una copa de cava. Bacalao al pil pil y lenguado con un vino de Valdeorras; para acabar con una pintada y un hígado de ternera con un vino tinto del Priorat.

Hotel Villa Padierna Crta de Málaga a Cádiz Km 166, Málaga.

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