Puebla de Sanabria es un enclave situado en un alto, una fortaleza inexpugnable que domina el páramo que se extiende hasta las montañas que se divisan a lo lejos. El casco histórico se asoma a un formidable balcón sobre el río Tera que corre alrededor formando caprichosos meandros. Casas de piedra recia, dinteles y techos bajos, de pizarra oscura, ventanas de cuarterones y pequeñas chimeneas que dejan escapar el humo para elevarse por encima del campanario de la iglesia del Azogue del Siglo XII, a la que el tiempo ha alterado las esculturas del pórtico para desdibujarlas en una parodia del Ecce Homo.

El área es un formidable espacio de naturaleza indómita, que se mantiene inalterada desde siempre. Paisajes de bosques milenarios de robles y alcornoques, algunos de cuyos ejemplares alcanzan los dos mil años de antigüedad. El único lago de origen glaciar de la península. Montañas, ríos, sierra agujereada de pequeñas lagunas, caminos para pasear. Postales en las que se dibujan berzales y piornales, y orgullosos ejemplares de ciervos y corzos, a los que sobrevuela el águila real. En Peña Trevinca convergen tres territorios singulares: Zamora, León y Orense.Fposada1 (1)

El resultado de esta conjunción de culturas e influencias ha conformado una rica gastronomía influenciada por el recetario de la meseta y el gallego, e incluso el portugués. Tierra de producto sencillo como los habones, las carnes de caza y las sopas, los caldos de verdura, productos de la matanza y del bosque como las setas. Nueces y castañas, mermeladas naturales, miel, quesos de sabor intenso y un pan característico, de trigo o centeno, sobado.

En una casona que data del siglo XV, reconstruida y rehabilitada, al menos recientemente, en un par de ocasiones sirve como posada y restaurante a los visitantes de la zona. Catorce habitaciones de paredes de piedra y generosos ventanales sobre el río, la iglesia o la plaza con dibujos de artistas reconocidos. El comedor se abre en una luminosa sala sobre la terraza que se sitúa sobre el voladizo que se asoma al río, y permite contemplar una vista profunda y relajante de la naturaleza, envidiable.Fposada5

La cocina de la Posada de Misas se elabora sobre una rica despensa con platos tan característicos del recetario castellano como la sopa de ajo, que aquí suavizan unos grados. Una cocina sencilla que asienta su propuesta sobre el buen producto local. Notable boletus al ajillo y yema de huevo escalfado, correcta la lasaña de verduras. Rico el rabo de ternera, y una buena carrillera que crecería con una buena salsa. Correctos los cortes de carne como el lomo de buey fileteado, o la chuleta. Una cocina agradable y rica, que sólo se ve perturbada por el ruido que se escapa por la puerta permanentemente abierta de la cocina.

La Posada de las Misas, Plaza Mayor 13, Puebla de Sanabria, Zamora

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