Comer en Sevilla va asociado a una forma concreta de acercarse a las barras, al tapeo, a comer de pie y con amigos. Aunque de cuando en cuando uno se pueda sentar en una buena mesa a darse un homenaje en clásicos como Robles o  Modesto.

En todo caso, hasta hace no mucho tiempo el tapeo que uno se encontraba en las zonas más céntricas era rico pero poco elaborado, tapas sencillas que, independientemente de que pudieran requerir cocina o no, apenas se había trabajado sobre ellas ni sobre su concepto y se presentaban con una puesta en escena poco lograda.

La forma de tapear ha ido evolucionando gracias al nuevo rumbo que han impuesto locales como La Azotea, que han peleado por evolucionar y mejorar el nivel de las tapas y raciones. Juan y Jeannine, los dueños de La Azotea, han sabido promover un modo diferente de hacer tapas, más pensadas, mejor diseñadas y que responden a un concepto de cocina algo más moderna y actual, que, sin ser sofisticada, ni pretenderlo, presenta un producto de muchísima calidad, ejecutado y resuelto de una forma mucho más efectista y al mismo nivel de lo que hacen en locales de San Sebastián, Madrid o Barcelona.

Ovejas Negras 2

Además, el público que acude a estos locales está aceptando romper la barrera que contenía los precios anclados en otra época y que limitaban la calidad del producto y su puesta en escena. Ahora, se puede pagar un poco más (precios muy razonables en todo caso) y eso permite que en cocina se trabaje de un modo mucho más profesional y técnicamente más académico

Juan Manuel García y Genoveva Torres se conocieron hace muchos años, cuando ambos trabajaban juntos en Hacienda Benazuza a las órdenes de Ferrán Adrià, quien por aquel entonces lideraba este proyecto. Después, Juan y Genoveva se dedicaron a viajar por el mundo para empaparse de lo que se hacía en otras latitudes. Llegaron a trabajar para el televisivo chef Gordon Ramsey, pero terminaron abriendo bares en Sevilla y ya van por el cuarto: La ChungaLa Mamarracha, tapas de cocina a la brasa; Tata Pila, un bar con aire de bistró andaluz, y Ovejas Negras, el ‘enfant terrible’ de la familia.

20151009_143100 (1)

El concepto del que parten y que tratan de replicar en todos sus locales es el de bares desenfadados, de buen ambiente, divertidos y, sobre todo, donde se coma bien a base de raciones y tapas bien hechas. Ovejas Negras se encuentra junto a la plaza de San Fernando, a dos pasos del ayuntamiento. Es un local decorado de ambiente pop, de estilo un poco warholiano, de sopa Campbell, latas Heinz de alubias y botes de patatas, e hileras de cervezas artesanales, cajas y maderas.

Entre las tapas y raciones, destacar la ensaladilla rusa, las patatas bravas, mollejas con huevo, carrillera con puré de patatas, pate casero o las gyozas (empanadillas) con salsa de chile, y para acabar, su popular risotazzo, un arroz con champiñones en sartén.

Ovejas Negras. C/ Calle Hernando Colón, 8. Sevilla

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.