No es un gadget, no es un coche al uso, no es un vehículo para desplazarse, es un juguete para adultos, es un objeto de deseo, un diseño que por clásico es actual, es parte de la esencia británica, del estilo y de la auténtica clase asociada al automovilismo.

El Morgan, es pura artesanía, un deportivo de lujo al que se equipa un motor V8 de alto rendimiento de BMW para disfrutar del lujo de una conducción única y potente. Es aventura, es una excusa para escapar de la rutina

Es un coche clásico abierto que pertenece a la década de los sesenta, de líneas largas, bajas, y rápida, en donde el cocpit, la cabina es el centro del vehículo. Una elegante capota de mohair que se oculta en el maletero

La posición del conductor está concebida para disfrutar, en una posición baja desde el que se domina el trazado en la carretera con un volante que trasmite la sensibilidad de la conducción y la resistencia suave y confortable de una amortiguación sin par.

El confort de unos asientos de piel de alta calidad y un tablero de instrumentos en madera nobles

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