Para los amantes del vino, Lavinia pasa no solo por ser la tienda con más encanto y con más referencias (reúne en sus estanterías 4.500 vinos de toda España y de las principales regiones vinícolas del mundo); sino que su presencia con 10 tiendas en Europa, la sitúan como una de las principales enotecas del continente. De hecho, su tienda en Paris es el espacio dedicado al vino más grande de Europa.

Lavinia  no se conformó con ofrecer vino, sino que decidió ir un paso más allá y complementar su propuesta con una atractiva puesta en escena de cocina. El que fuera su chef de referencia, Fernando del Cerro (Casa José), que salió para iniciar una sorprendente aventura en China, cedió el testigo a su discípulo Toni García, quien se ha hecho cargo de los fogones para simplificar la carta. Tal vez no sea justo denominarlo así, Toni ha tratado de hacer una cocina más cercana, menos sofisticada  mas para el día a día. Si Fernando hacía una cocina más creativa y conceptual, más similar a la que elabora en Casa José; Toni rebaja el tono para hacer cocinando con hechuras hacerla más práctica.

Lavinia Plato de coles. Foto Capriles

Toni en la cocina y Belén Salvador, Maitre y sumiller, figura imprescindible en sala, conforman el alma del restaurante.

Ahora entre sus múltiples propuestas ofrecen algunos de los mejores planes que un amante del vino puede hacer en Madrid: Por un lado han instaurado la posibilidad de probar hasta 100 vinos de gran calidad por copas, incluso alguno de esos vinos soñados como el Chateau D’yquem, por unos 35€ la media copa.

Lavinia-corvina-Foto-Capriles

Por otro, acercarse a Lavinia, elegir una botella de vino y disfrutarla (sin ningún coste adicional) en el comedor acompañándolo de una selección de tapas frías y calientes, es otra opción.

Por si fuera poco, Lavinia lanza un nuevo y muy atractivo plan, la posibilidad de recorrer un  área vinícola determinada con una selección de algunos de los vinos más representativos de la zona. Así, la propuesta que se llama Rutas del vino muestra las bondades de por ejemplo, Jerez, con 6 copas que incluyen un fino tradición, manzanilla Lustau Tres en Rama, un amontillado Maestro Sierra de 12 años, un Palo Cortado Valdespino viejo, un oloroso Fernando de Castilla Antique, y un cream Díez Mérito Bértola; por 34€.

Durante las fiestas (parece que se va  a prorrogar al menos hasta el día de San Valentín) proponen un menú de cuatro pases maridado con 4 champanes diferentes. En un menú muy compensado que comienza suave y acaba con potencia medida e incluye: un suave tiradito de coles con láminas de ventresca de lubina; un plato de setas de pie azul y lombarda, esa verdura tan navideña; una corvina en su punto de cocción perfecto con un concasse de batata, y unos extraordinarios callos, melosos y untuosos, un gran plato, para concluir con un postre de chocolate.

Lavinia Callos y champán

Las coles se acompañan con un Laurent Perrier Brut. Una copa de Moncuit Grand Cru Rosé es el champán elegido para las setas. La corvina se sirve con un fascinante champagne Remy Leroy Brut, un champán cuyas uvas crecen en un pequeño terruño de tan solo 8 hectáreas, que obliga a las cepas a crecer con una fuerza tal que transfiere una estructura muy personal que hace el trago largo en boca ¡extraordinario! Y para acabar una copa de champagne Jacquesson NO.734, un champán más complejo pero perfecto para un guiso tan rotundo como los callos.

Lavinia C/ Ortega y Gasset 16, Madrid

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