Más allá de los monumentos más representativos de Sevilla, por encima de todos ellos, existe un edificio emblemático que marca  el estilo de la ciudad como ningún otro. Un edificio concebido para ser el hotel más grandioso de Europa, majestuoso en todos los sentidos, un gran palacete de fachada clásica y elegante y un interior que mezcla estilo castellano y mudéjar en torno de un gran patio animado por el sonido perenne de las fuentes de su patio interior, el Hotel Alfonso XIII.

Un hotel con una personalidad tan acusada requiere de una cocina con carácter, definida, que marque un rumbo concreto y que represente la gastronomía local a sus huéspedes y comensales. Esta es la misión de Willy Moya flamante nuevo chef a cargo de los fogones del hotel que ha forjado su impronta culinaria en las cocinas de Japón y Estambul, tras dejar, hace ya años, su propio restaurante en Triana, Poncio, de gratísimo recuerdo. Su irrupción en el hotel Alfonso XIII conlleva una filosofía muy especial: La de crear momentos únicos.

ensaladilla-de-pulpo

Su experiencia asiática y la actualidad culinaria mandan y los platos de ascendencia o técnicas orientales se mezclan en la carta con los platos más representativos de la cocina local. Así,  junto a unas buenas alcachofas en tempura encontramos una de las mejores ensaladillas que hemos probado últimamente, en una maravillosa versión de pulpo con pimentón de la Vera que le da una fuerza extraordinaria al plato.  Junto a un tartar de atún con teriyaki, encontramos un plato muy de aquí: Cazón y puntillitas fritas eso sí, con un ali oli de lima y chile, que le meten un punto de chispa y frescura que le dan brillantez y una nitidez sápida muy definida.

Un capítulo de pastas bien cocidas y salsas muy correctas que, supongo se incluyen por exigencias del guión para cumplir así con la demanda de aquellos turistas de dieta monótona y uniforme que no saben salirse de los convencionalismos de un paladar muy sencillo y a los que les cuesta probar platos nuevos. Eso si, este apartado culmina con un gran plato de arroz, una receta identitaria de nuestro territorio y que no podía faltar en un escaparate tan cosmopolita como el que ofrece el hotel Alfonso XIII: Un gran arroz del senyoret  de notable muy alto.

lubina

De entre los pescados destacar un bacalao confitado con ensalada de algas y dashi ibérico que refuerza la consistencia del plato y lo realza varios tonos en la escala. Una delicada lubina salteada con salsa de limón marroquí que le aporta cierto exotismo y la hace más atractiva. De las carnes, añadida a los cortes clásicos, una carrillada al oloroso con ajo ‘colorao’ plena de sabor.

A los postres Willy hace un alarade con una selección de quesos sevillanos y cordobeses, que como pre-postre a su especialidad, la tarta de manzana caliente al estilo tatín acompañada de helado de vainilla.

Hotel Alfonso XIII, Sevilla

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