Paula, Pilar y Mercedes, han sabido dar continuidad a un proyecto que inició su padre hace ya cuarenta años en el pueblo de Villoldo, en pleno románico palentino, a unos minutos de Carrión de los Condes. ¿Un hotel con restaurante o un restaurante con hotel? Un hotel al que dan sombra frondosas hileras de chopos, rodeado de plantaciones de cereal; de silencio y tranquilidad. Una cocina de mucho fondo, clásica pero con todo el atractivo que la sutileza que introducen en su cocina de pocos ingredientes de temporada, de sabores intensos pero sutiles.

Si iniciaron su actividad en Villoldo (Palencia), ampliaron horizontes, abriendo un pequeño local en el Barrio de Salamanca en Madrid, en donde dan la mejor versión de su cocina casera y tradicional. Una cocina de producto, de verduras y hortalizas de la propia huerta palentina, de pescados nobles que adquieren en el Mercado de la Esperanza, junto al ayuntamiento de la ciudad de Santander, los productos de matanza del entorno y la caza de la zona.

Restaurante Villoldo

Restaurante Villoldo

El hotel Estrella del Bajo Carrión no es más que el fin o la excusa para acudir a su restaurante, cuyo comedor amplio, diáfano y luminoso; es el mejor escenario en donde probar la cocina de las hermanas Pedrosa. Después, compartir charla junto a la chimenea, disputar una partida de billar o, simplemente sentarse con una copa en la mecedora del porche para escuchar el trino de pájaros singulares y dejar que la tarde permita al sol ocultarse para quedarse a pasar la noche en una de sus diez habitaciones. Al día siguiente tendrá la oportunidad de disfrutar de un desayuno de lujo.

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En cambio su restaurante en Madrid, es más reducido, con un patio interior que ilumina levemente un pequeño comedor de paredes blancas que ahora en invierno se hace especialmente acogedor para probar los mejores platos de cuchara de la capital. Producto con matricula: Cecina de vaca de Astorga, foie de Villa Martín de Campos, los famosos pimientos rojos de Torquemada asados a la leña, cardos de Amayuelas de abajo, las pochas de Navarra,y alubias blancas de la Vega de Saldaña. El lechazo por supuesto dela Ipcg de Castilla y León.

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Ahora en estos días de frío no dejen de probar las alubias blancas viudas o las que sirven con boletus. Son extraordinarias. La paletilla entreasada o cualquiera de las dos versiones de cochinillo ibérico. El que asan a baja temperatura y acaban con piel crujiente. Las manitas de cerdo deshuesadas rellenas de cebolla trufada y setas del bosque, es de matricula de honor. Y para acabar como en casa, nada como las natillas de huevo con helado de galleta María o el arroz con leche al estilo de la casa. La cocina de las hermanas Pedrosa a la que desde hace un par de años se ha unido Alfonso Fiero, su sobrino, es de esas que se guardan en el recuerdo porque es sencilla, pero de un sabor rotundo.

Villoldo. C/ Lagasca 134, Madrid
Hotel Estrella del Bajo Carrión, Villoldo, Palencia

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