El azulado y tranquilo río Salzarch recorre la maravillosa ciudad barroca de Salzburgo. En su orilla derecha, en un edificio de 1866, se alza imponente, elegante y señorial el Hotel Sacher, hermano del homónimo que existe en la imperial Viena.

Es sin duda el hotel más exclusivo de la ciudad; de lujo casi romano, pero muy cuidado para sin estridencias aparecer elegante y con mucho estilo. En una decoración donde mandan los clásicos rojos cardenal, saben Intercalar pequeños detalles más modernos que le infieren un confort y carácter único. Es uno de los pocos hoteles de gran lujo en el mundo propiedad de una familia, que desde su fundación se encargan de garantizar unos estándares de confort que no se encuentran en otros hoteles similares.

Hotel Sacher

Apenas salen unos rayos de sol, la gente aprovecha para sentarse en su  terraza frente al río, con unas maravillosas vistas sobre la ciudad antigua y las agujas de sus impresionantes iglesias. Si es media mañana, para tomar una copa de vino de uva riesling o, un café acompañado de la preciada tarta Sacher, si es al caer la tarde. Esta tarta ejerce un magnetismo casi mágico sobre todo el que la ha probado. Una cubierta ligera de chocolate, y un bizcocho del mismo ingrediente se hace esponjoso gracias a la fina capa de mermelada de albaricoque que la hace irresistible y adictiva. En una de las esquinas del hotel se abre una pequeña  tienda con mucho encanto donde se venden las tartas o pequeñas porciones individuales  para llevar o tomar a cualquier hora.

Su restaurante decorado con paneles de madera y luces tenues engrandecen el encanto del lugar. Es usual cenar junto a cantantes famosos o estrellas de Hollywood. En este ocasión tuvimos la fortuna de coincidir con una espectacular y esplendida, a sus casi 80 años, Julie Andrews, que conserva una figura elegante y esbelta, recta y diría que hasta joven.

Terraza Hotel Sacher

El Hotel Sacher se vanagloria de mantener un carácter familiar que extiende a su equipo y que le hace más entrañable. Así, Manfred Stúflerr, su chef, lleva más de 21 años al frente de los fogones, preparando excelentes platos de cocina local e internacional  que han merecido la distinción de la prestigiosa guía Gault Millau, entre otras cosas por  su dominio de las setas.

A pesar del exclusivo nivel del hotel, los precios del restaurante son muy razonables y la comida excelente. Un menú de 3 platos por 56€ y uno de 4 por 74€. Además poseen un menú vegetariano extraordinario y recomendable que ahora en invierno consta de: Un original tartar de pimiento ahumado con chalotas en balsámico, piñones y mermelada de pepino. Un cappuccino de calabaza con verduras y queso feta y; una rica crema de espinacas con huevo de granja a 62º, trufa de invierno y buñuelos de patata crujiente.

Hotel Sacher

En las mismas cocinas del hotel elaboran un delicioso pate de hígado de ganso que hay que probar.  Nuestra elección fueron unos medallones de langosta con chutney de mango, wakame y ajo negro, que le daban al plato la chispa necesaria para crecer en sabor y fuerza. Bordan la caza, es una de sus especialidades y obvio decir que si quieren probar sus excelentes  escalopes de ternera estilo vienés, este es el sitio. Siguiendo las recomendaciones de Manfred pedimos una deliciosa pechuga de pato asado con manzana roja y repollo en salsa de arándanos.

Hotel Sacher, Schwarz StraBe 5 Salzburgo Tlf 43 662 889 77

 

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