Hacía mucho, mucho tiempo que un artista y una exposición no conseguían despertarme tanto interés, ni sorprenderme tanto como lo ha hecho “Fluctuaciones” de Daniel Canogar.

El apellido Canogar está ligado desde hace ya muchos años a la más creativa e innovadora expresión del arte abstracto español, no en vano Rafael Canogar, padre de Daniel, es uno de los representantes más destacados del grupo El Paso, colectivo de artistas que representa, en nuestro país, el movimiento vanguardista más relevante del arte español en la última parte del siglo XX .

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Como dice Sabine Himmelsbach, comisaria de la exposición, en “Fluctuaciones”, “Daniel Canogar habla de los paradigmas de la sociedad de datos y lo hace investigando las interfaces y transiciones entre el mundo virtual y el mundo real”. O lo que es lo mismo, el artista aprovecha las enormes posibilidades que brindan los modernos soportes y dispositivos tecnológicos, la sociedad de la información y las nuevas tecnologías digitales, para reflexionar sobre el impacto sociocultural de la tecnología y crear una poderosa y novedosa estética; mezcla de intrigantes y provocadoras propuestas, imágenes en movimiento y brillantes y luminosas formas plásticas, para dar como resultado un extraordinario conjunto de obras vivas, que evolucionan y se transforman, en tiempo real, ante la sorprendida mirada del espectador.

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“Fluctuaciones”, la muestra retrospectiva de la obra de los últimos años ( 2014-2017) de Daniel Canogar, se exhibe en la sala Alcalá, 31, cuya estructura – la del antiguo gran patio de operaciones del desaparecido Banco Mercantil e Industrial – se presta, de forma perfecta, para realzar las grandes instalaciones visuales y video-animaciones del artista.

En la exposición se suceden obras que, como en “Magma” monitorizan, en tiempo real, la actividad de 1627 volcanes del planeta, mostrándola en espectaculares y cambiantes oscilaciones multicolor sobre un escultórico soporte visual. De igual forma, en “Troposphere”, una animación generativa convierte la contaminación atmosférica de Madrid en sugerentes fluctuaciones lumínico-cromáticas. En Xylem, por su parte, se crea una espectacular animación visual partiendo de las cotizaciones tomadas en tiempo real de 383 fondos de inversión de todo el mundo. Toda una serie de sismógrafos o pulsómetros digitovisuales que transforman en arte las más diversas pulsiones o pálpitos sociales.

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Pero la muestra va mucho más allá, tanto en la audacia de las propuestas, como en la espectacularidad del resultado. Por ejemplo, en “Cannula” vemos una obra conectada a la red que descarga, en tiempo real, los 100 videos más vistos en You Tube – películas de Charlie Chaplin, goles de Ronaldo..-, creando una espectacular composición líquida a partir del flujo visual de la sociedad de la información. Un caleidoscopio de imágenes que se descomponen en formas abstractas y orgánicas que mutan constantemente sobre una gigantesca pantalla de plasma. Aunque la mayor parte de las obras expuestas llaman la atención, la que, sin duda, destaca por encima de todas es “Sikka Ingentium”, una impresionante instalación en la que Canogar emplea 2.400 DVD de películas, para crear un sorprendente mosaico audiovisual sobre nuestra memoria cinematográfica y el formidable cambio tecnológico y mediático habido en los últimos años.

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La instalación se ubica en un recinto cerrado de no menos de 15/18 mt de largo por 5 o 6 de ancho y totalmente recubierto de negro. Cuando los miles de DVD colocados a lo largo de una pared reciben luz, proyectan reflejos tornasolados tanto sobre el suelo, como sobre la pared opuesta y los visitantes, que penetran y pasean la instalación, mientras ven imágenes y escuchan fragmentos de las diferentes películas.

Daniel Canogar es un artista completo y de su tiempo, porque no sólo ha desarrollado un lenguaje propio, sino que su inquietud artística le ha llevado a indagar sobre el impacto que en nuestra sociedad tiene el conflicto entre los mundos analógico y digital, en un entorno de vertiginosa transformación tecnológica. Daniel Canogar es, entre otras cosas, el gran artista español del que podríamos llamar “arte conectado” o “arte mutante”

Fluctuaciones
Hasta el 28 de Enero

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