Los tacos son uno de los platos más conocidos de los que el país azteca ha exportado al resto del mundo. Es un plato rico y sabroso, fácil de comer y económico. Si consideramos que su preparación es relativamente sencilla y que admite una gran variedad de combinaciones, sin duda le han hecho trascender fronteras. Un taco es una tortilla generalmente de maíz a la que se añade prácticamente cualquier tipo de carne y, a la que para intensificar su sabor se aliña y adereza. De todas las posibles combinaciones existentes, tal vez los tacos al pastor sean los más demandados a un lado y otro del Atlántico.

Los tacos al pastor son uno de los más apreciados en Méjico, pero también uno de los menos genuinos ya que su origen es foráneo, y no son sino el fruto de la fusión de un plato de raíces árabes, el tradicional kebab, al que se pone el toque mejicano tanto en los aderezos de la carne como en el emplatado sobre las típicas tortillas. Esta especialidad que los mejicanos han exportado al mundo entero no es sino la transformación del plato que a mediados del siglo XX introdujeron los inmigrantes libaneses. El secreto de los tacos al pastor reside en el sabor que el adobo infiere a la carne de cerdo, una combinación de especias, vinagre de caña mejicano y el imprescindible ‘achiote’, que además da ese color tan característico.

Cuando uno pasea por cualquier ciudad mejicana, es fácil descubrir aquellas taquerías en las que se comen tacos al pastor. A la entrada del local se exhiben orgullosos los llamados trompos de carne. Esas enormes y flamantes montañas de carne de cerdo que ensartada en una brocheta metálica gira sobre sí misma para asarse lentamente en un fuego vertical de carbón que va dorando su exterior.

Punto MX

Punto MX y Mezcal Lab

Es el restaurante que cambió para siempre la concepción de la cocina mejicana en Europa. Todos sus platos son de una intensidad controlada para alcanzar un punto perfecto de sabor y potencia sutil cuyo equilibrio se muestra en la boca. Los tacos al pastor se sirven en tortilla pequeña, las mejores tortillas de maíz posibles, hechas al momento y con las que siempre marcan la diferencia. Los tacos al pastor se pueden disfrutar en el restaurante propiamente dicho, en la planta baja, o bien en el Mezcal Lab, de la planta superior, en un picoteo más informal, acompañados del imprescindible guacamole. Para beber, mezcal los más valientes y cerveza mejicana los menos atrevidos.

tepic

Tepic

Un mejicano en el barrio de Salamanca en el que hacen unos impecables tacos al pastor. Tras una horas de adobo, la carne se ensarta en el trompo y se asa. Una vez dorada se corta a cuchillo, como se hace en el DF, y se sirve junto a las tortillas de maíz acompañadas de una fresca guarnición de piña, cebolla, cilantro, un toque de lima y salsa a elegir entre ‘picosa’ o no. Para que cada uno se prepare el taco a su gusto, las tortillas se sirven en el tortillero, donde se mantienen calientes y la carne en plato aparte con guarnición y las salsas en otro recipiente.

Taquería Mi Ciudad

Taquería Mi Ciudad

El restaurante de la familia Gulias lleva años en Madrid ofreciendo auténtica cocina mejicana. Carmen, la matriarca, dirige también la cocina. Aquí los tacos al pastor se sirven nada más cortar la carne del trompo y se acompaña de cebolla, lima y piña para rebajar la intensidad del taco.

La Mordida

La Mordida es ese restaurante mejicano de logo tan sugerente, a medio camino entre la portada del álbum de los Rolling y el erotismo de la boca de Marilyn. La carne se mantiene en adobo de vinagre, especias y chiles durante varias horas ya cortada. Así, en tiras, se ensarta en el sable alternándola con piña y cebolla para hacerla más fresca. Finalmente el plato se monta sobre tortillas de maíz, no muy grandes, sobre las cuales se sirve la cantidad de salsa más o menos fuerte, a gusto del comensal.

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