Cinco Jotas es una de esas marcas envidiadas desde cualquier departamento de marketing, porque ha sabido posicionarse en el imaginario del consumidor medio como el equivalente de la excelencia en jamones ibéricos, algo similar a las tres estrellas que Michelin otorga a los mejores restaurantes.

Si el jamón ibérico de bellota constituye por sí mismo una categoría en el campo de la restauración, y se le considera una de las cuatro joyas de la gastronomía junto con las ostras, la trufa y el foie; Cinco Jotas es el máximo exponente de la misma. Sus jamones ibéricos de bellota curados desde 1879 en, Jabugo, en plena Sierra de Aracena, fueron la punta de lanza que permitió dar forma a los locales en los que hoy es posible degustar todos sus productos ibéricos.

Cinco Jotas

Si en un primer momento, los locales de Cinco Jotas, nacieron con la pretensión de acercar los productos ibéricos al consumidor, este año pasado, la cadena inició un giro para ofrecer una cocina más elaborada, sofisticada y atractiva que sigue eso sí, girando en torno al mejor producto del cerdo ibérico. Así platos como el magnífico sashimi de secreto con algas, un tataki de presa perfectamente resuelto y una sorprendente milanesa de presa, mucho más jugosa que la que podemos encontrar en cortes similares en otras cartas. Además, siguen sirviendo sus clásicos de siempre: el salmorejo aterciopelado y cremoso como pocos y la ración de jamón que ahora sirven en tres cortes diferentes para apreciar las diferentes infiltraciones de grasa de cada una.

5JOTAS

La situación privilegiada del local de Madrid, en pleno corazón del barrio de Salamanca, asomado a la calle Jorge Juan una de las dos principales arterias gastronómicas de la capital; le otorga un posicionamiento natural que lo incluyen en multitud de planes diferentes. Cinco Jotas se ha hecho imprescindible para los adictos a un buen desayuno que incluya pan, aceite, tomate y el mejor jamón, y de los que acostumbran a un buen aperitivo con vinos de Osborne y tabla de ibéricos.; además de ser un lugar especial para comidas y cenas en el tranquilo callejón de Puigcerdá.

Cinco Jotas

Y como su terraza natural en la planta baja y las mesas de la azotea con bóveda acristalada, se han hecho uno de los lugares más buscados por los vecinos del barrio y de aquellos que se acercan al entorno de Colón y el Retiro en sábados y domingos; Cinco Jotas ha elaborado un extraordinario brunch de fin de semana que incluye tres entrantes y un plato principal.

Entre los entrantes la tosta de foie con chutney de albaricoque, las crudites con crema agria y la tosta de pan de cristal con ibérico Cinco Jotas. Como plato principal tienen la opción de unos huevos Benedictine y salmón ahumado o unos tradicionales huevos fritos con jamón Cinco Jotas.

Cinco Jotas. Callejón de Puigcerdá, Madrid

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