Como dice el anuncio: Bares, benditos lugares; y entre ellos, las cervecerías, porque no se limitan a servir cerveza, si no que la tratan y miman, como si fuera oro líquido. En vaso de caña, la espuma…blanca… rebosa… fría, sin estar congelada, golpeada en la barra antes de servirla, reposada y acompañada siempre de unas olivas, unas patatas, o unas banderillas… y con la alegría y el saber hacer de esos camareros, profesionales, que te conocen, dan conversación y con los que existe una complicidad y de los que por desgracia van quedando pocos.

Dicen que una caña perfecta, se tira, inclinando el vaso unos 45º, hasta que queden aproximadamente unos dos dedos para llenarlo. Entonces se pone vertical y tiras la espuma o crema, hasta que rebosa. Una buena cervecería, debe además, saber acompañar la caña con una buena tapa y ser capaz de ofrecer buenas raciones, cuando la sed y el hambre aprietan. Damos un repaso a las mejores cervecerías de Madrid:

 

El Enfriador

Probablemente la mejor cervecería de Madrid, no solo por como sirven la cerveza; una pizarra que preside el bar, resume su modo de trabajar: “una caña no es un vaso de cerveza, es un modo de servirla”  y aquí la tiran de forma impecable y siempre acompañada de una tapa de patatas, banderillas o chorizo.

Su carta, va mucho más allá de unas muy buenas conservas. Su empanada es de escándalo; su ensalada pata negra, de nota; buenísimas tostas; un tartar de salmón del que siempre apetece repetir y unos lomos de sardinas ahumadas en vinagreta, especiales.

C/ Príncipe de Vergara 291

Foto: Madriddiario

Cervantes

30 años sirviendo una de las mejores cañas de Madrid, han hecho de esta cervecería un clásico. Cañas perfectas, con un punto de reposo, acompañadas de las mejores aceitunas gordales en vinagreta que he tomado. Tapas de queso curado o chorizo. Muy buenas pulgas de jamón y magnificas ruedas de tostas de gambas, salmón o setas; pero sobre todo, un marisco fresquísimo del que hacen gala en el escaparate y al que es difícil resistirse.

C/ Plaza de Jesús 7

Morales, el atómico

El atómico, es probablemente el mejor bar de todo Arguelles, buenas cañas, bien servidas y frescas, acompañadas de unas banderillas de aceituna y anchoa. En su diminuta cocina, es donde se obra el milagro, se hace magia prepararando unas frituras de pescado inconmensurables, unos boquerones fritos, suavísimos y un bienmesabe (cazón en adobo) tan rico como en Cádiz. Tiene un pequeño comedor en el que sentarse a disfrutar de sus raciones tranquilamente.

C/ Meléndez Valdés 58

Fide

Dicen que Javi, puede ser el mejor tirador de cerveza de Madrid. Desde luego sus cañas son insuperables; frescas, con la capa de espuma justa y con la fuerza necesaria. A Fide, se va entre otras cosas, por el marisco, aquí, adquiere otra dimensión. Los traen a diario y los escogen de un calibre que llaman la atención. Saben darle el punto de cocción como nadie. Nécoras, buey de mar y percebes a precios muy ajustados.

C/ Ponzano 8

Foto: vermacom

Santa Barbara

Tal vez, la cervecería por excelencia, la de toda la vida (1947), en la confluencia de la calle Alcalá y Goya, el esquinazo, donde parar a tomar una caña, es una obligación. Suave, cremosa, sin excesivas burbujas. Sus camareros siguen siendo profesionales uniformados de chaqueta blanca, de los de siempre. Sus cañas se deben de tomar acompañadas del plato de patatas fritas en aceite de oliva o de sus famosas gambas blancas de Huelva.

Decanos en nuestra ciudad, casi 200 años sirviendo muy buena cerveza. Comenzaron a fabricarla cuando Napoleón fue derrotado en Waterloo, como atestigua la cédula (1815), que cuelga de sus paredes, en la que se les otorga licencia para fabricar cerveza en la calle Hortaleza Nº-2.

C/ Alcalá 149, esquina Goya

Gran Sol

Una cervecería de barrio, a la que no solo acude su parroquia en peregrinación, si no muchos otros que nos dejamos caer por allí para tomar la mejor ensaladilla rusa de Madrid. La cerveza, fría y bien tirada, en dos tiempos, reposada y con su capa de espuma justa.

Su colección de soletes, pulguitas de casi cualquier cosa (aguacate y boquerón; de sobrasada y brie, de bacalao, de ensaladilla, queso, ibéricos), son inmejorables. Preparados con mimo y al momento, según se ordenan, tostados en su punto y muy generosos en su interior, son el complemento perfecto a una ronda de cañas.

C/ Ríos Rosas 10

El Doble

Dicen que en el vaso de doble, la cerveza coge más y mejor cuerpo. Una de esas cervecerías a las que se va por su cerveza; una barra pequeña y alargada, donde se sirve una de las mejores cañas y dobles de la capital, acompañadas siempre de banderillas: aceitunas y anchoa con pimiento. Muy buenas conservas para acompañar si se alarga la jornada.

C/ Ponzano 58

Plaza Mayor,

Por estar en plena Plaza Mayor; por sus jarras de cerveza; por sus ricos bocadillos de calamares; por unas buenísimas raciones de patatas fritas al ajillo, que ya no se encuentran en otros bares; y por sus torreznos turruscantes.

C/ Plaza Mayor 2

La Sureña

Aunque no es una cervecería al uso, merece una mención, por haber contribuido a popularizar de nuevo, esa otra forma de beber cerveza que tanto nos gusta: Los botellines y además, a precios imbatibles, que en los tiempos que corren, es de agradecer. Los cubos de botellines no vienen solos, ofrecen muy buenas tapas, tostas y raciones a precios difíciles de creer.

C/ Luchana 7

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