A los que nos gusta Barcelona nos cuesta definirla con palabras por la infinidad de lugares y rincones bonitos que la mirada va descubriendo sencillamente al caminar. A partir de ahora, a las numerosas vistas tradicionales, añadiremos una más: Barcelona desde el suelo.

La empresa Pixartprintig y el fotógrafo alemán Sebastian Erras han publicado un mapa ilustrado interactivo de fotografías Barcelona para descubrir la ciudad “paso a paso” sobre los suelos y calzadas modernistas que respiran historia, artesanía y tradición.

Bicioci

Bicioci

Pero, ¿qué tienen de especial los suelos? Para los ojos de Erras representan un hipnótico paisaje visual que nos invita a compartir en las series del proyecto fotográfico Floors. Primero fue la ciudad de la luz, con la colección Parisian Floors que podemos ver en Instagram; después escogió Venecia y ahora la elegida es Barcelona.

Los pasos de Erran recorren los impresionantes mosaicos o pavimentos hidráulicos, símbolo del Modernismo catalán, que imprimieron ese sello distintivo a la ciudad a finales del XIX. Para el fotógrafo, estos mosaicos artesanales de formas geométricas o motivos vegetales son lujosas alfombras de cerámica que vistieron el interior de viviendas, oficinas y comercios, desplazando a las baldosas tradicionales de azul y blanco. Estamos hablando de los suelos de las mansiones Casa Lleó Morera o Casa Thomás, obras de Lluís Domènech i Montaner, y de otros muchos dibujantes y arquitectos que los utilizaron en el famoso Ensanche barcelonés.

La Sagrada Familia

La Sagrada Familia

La fachada y suelos de la Casa Amatller, con sus bonitas teselas de Nolla, compiten en estilo con sus vecinas, Casa BatllóCasa Lleo, configurando la famosa “manzana de la discordia”. La calidad superior de estas baldosas de gres cocidas, con formas cuadradas y triangulares que encajaban formando intrincados y coloridos patrones, conquistaron a la burguesía catalana hasta el punto de convertirlas en imprescindibles en suelos, paredes y fachadas.

Fabricadas en Inglaterra, el empresario Miguel Nolla Bruixe patentó su fabricación en España, pero los costes de transporte y la dificultad de colocarlas, dieron paso a las mencionadas baldosas hidráulicas, más baratas pero no tan resistentes. La baldosa hidráulica— mezcla de cemento, agua y arena— no necesitaba de cocción, lo que permitía grabar cualquier diseño en la superficie de las baldosas húmedas con un molde de metal relleno de pigmentos de colores. Además, con la prensa hidráulica las baldosas se hacían en serie, con el consiguiente ahorro en costes y tiempo.

Casa Lleo Morera (2)

Casa Lleo Morera

Además de fastuosas mansiones, Erras también pasa por lugares donde disfrutar del placer de la comida y el diseño, como el emblemático café la Granja Viader, en el Raval, uno de los más antiguos y favorito de Picasso. ¿Influiría en la elección la bella estética de los suelos? O el clásico Maritim, restaurante en el puerto deportivo, donde la esencia marinera está presente en la carta y en el azul intenso de las baldosas de sus mosaicos como ondas de mar.

Los suelos de la Sagrada Familia de Gaudí nos permiten acerarnos a la técnica del trencadis o picadillo. Esos mosaicos de pequeños fragmentos cerámicos unidos con argamasa que se convertirían en la firma personal de Gaudí en la Pedrera, el Parque Guell o la Casa Batlló.

Fue Gaudi también quien diseñó el Panot en 1904, versión simplificada de la baldosa hidráulica que fabricó la conocida casa Escofet. En 1977, como homenaje al arquitecto, la ciudad decidió pavimentar las aceras del Paseo de Gracias con estas baldosas hexagonales de tonalidades verde-gris que recuerdan un panel de abejas, junto con figuras estrellas de mar, algas o caracolas en bajo relieve que evocan el fondo del mar.

Casa Amatller

Casa Amatller

Aunque hace tiempo que ya no se usan, estos pavimentos se han vuelto a poner de moda de la mano de conocidas diseñadoras como Patricia Urquiola. Actualmente en Barcelona, encontramos todo tipo de locales nuevos o rehabilitados que intentan recuperar la estética de estos pavimentos. Un ejemplo, el nuevo café Biciocio para los amantes de las bicis y los suelos de baldosas de colores. O el increíble multiespacio gastronómico, Mercado Nacional, en el Paseo de Gracia, 24. Un local con aire de antigua estación tren que ofrece diferentes tipos de cocina, distribuidos en varios ambientes decorados con materiales y preciosos suelos reciclados de inspiración en los años 30 y 40.

En resumen, como nos dice Erras, locales y ambientes con un toque de antaño que no cuentan historias de tiempos pasados en espacios nuevos y modernos, en una Barcelona que nunca deja de sorprendernos.

Más información y acceso para descargar el mapa interactivo en: https://www.pixartprinting.co.uk/content/barcelona-floors/

 

 

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